~ música ~

2 premios "exquisitos"

Como estuve bastante tiempo alejada de estos lugares... tenía unos cuantos premios por subir así que los pongo de una vez para no seguir con cosas atrasadas :D


Premio dulce tentación


1. Darle las gracias a quien te lo otorgó.
Muchas gracias a dos personitas geniales; Abril y Natu. Chicas, me re-encantó el premio :D

2. Di algo o alguien que te resulte irresistible y dulce.
Me quedo con el algo: lo irresistible es definitivamente un buen libro, de esos que me cautivan y no me dejan escapar hasta acabarlo, y la parte dulce la pone un buen trozo de chocolate mientras leo

3. Otorgar este premio.









Premio femenino e inteligente


Este premio también lo recibí de 2 queridas blogueras. Muchísimas gracias a Bella4Ever y a Lara Dark

La regla de este premio es bien sencilla pero no por eso menos entretenida. Tengo que decir 7 cosas extrañas, raras o diferentes de mi. Pues, aqui van!

1. Pongo la alarma de mi despertador unos 10 minutos antes de la hora a la que debo despertar, sólo para darme unas vueltas en la cama y fingir que sigo durmiendo un poquito más.

2. Soy realmente pésima para los deportes y los ejercicios físicos pero aún así, he intentado con muchos (handball, basquetball, fútbol, voleibol, natación, pesas, aeróbica...)

3. Cuando debo quedarme hasta tarde estudiando, una vez que termino, prendo el televisor y lo programo para que se apague en 10 minutos. La mayor parte del tiempo me quedo dormida apenas suelto el control remoto.

4. Cuando entro a la biblioteca, casi siempre, me da mucha risa sin tener algún motivo.

5. Cuando era pequeña, confundía el nombre de los colores rosado y celeste, constantemente los "intercambiaba"

6. No me gusta que la gente se quede mirándome por mucho tiempo.

7. Me encantan los chicos colorines, pero paradógicamente, nunca he llegado a conocer a uno


Otorgo este premio a:




Remodelación

Uffff, creo que por fin terminé de dar vueltas por aquí y me siento orgullosa del nuevo aspecto de mi blog. Espero que a ustedes también les guste porque pasé varias horas ideando como sería.... y voilá! aquí está.


Todavía estoy trabajando en el próximo capítulo así que espero ponerlo en algunos días más. Junto con eso, estoy buscando cosas entretenidas para agregarle al blog y sigo escribiendo las fichas así que en cualquier momento los sorprendo con una nueva.

También aprovecho para darle las gracias a toooodos los que pasan por aquí, especialmente a mis 48 seguidores!! estoy contentísima, me falta casi nada para llegar a los cincuenta y además, mi blog ya ha recibido 13.456 visitas! estoy de lo más feliz.

Tengo unos premios pendientes que espero subir antes de que termine la semana... bueno, eso sería por ahora.

Hasta la próxima!

Ficha: Marco


Recuerdan que hace un tiempo (bastante tiempo para ser más exacta) dije que estaba trabajando en las fichas de los personajes. Pues bien, aquí va la primera.

En esta oportunidad les presento a Marco Gilleman, el hermano de Lucas.

pd: en los próximos días pienso hacer cambios en el blog así que no se asusten si ven que faltan links o si está todo movido ;)



Nombre completo: Marco Thor Gilleman Rieper

Tipo: Oduniano

Fecha de Nacimiento: 04 de septiembre de 1984

Pelo: Castaño oscuro

Ojos: Azules.

Estatura: 1,82 mts

Descripción física: Contextura atlética, alto y fuerte. Tiene algunas quemaduras en su cuerpo producto de su trabajo con salamandras y fuego.

Talento especial: Es elementista de tipo fuego.

Familia: Hermano mayor de Lucas.

Ocupación: Solía trabajar en la mina de la Montaña Negra pero después de que Graymorcke se alzó al poder, debió trabajar entrenando salamandras jóvenes para adiestrarlas.

Hobbies: Le gusta demostrar su fuerza cuando tiene la oportunidad. Es muy competitivo y participa en cualquier actividad donde pueda hacer notar su agilidad con el fuego.

Breve biografía: A los 16 años tuvo que salir de Odunia pero no aguantó la vida de los humanos y decidió volver apenas cumplió los 18. No le agradan los humanos porque los considera superficiales. Trabajaba junto a su padre en las minas de piedra del destino hasta que Graymorcke se apoderó de ellas y no pudieron volver nunca más. Desde ese entonces, se dedica a entrenar jóvenes salamandras para que puedan servir como guardias y cuidar lo que sea que se les encomiende. El hecho de ser elementista de fuego le ayuda a tratar con estos animales pero aun así le han causado unas cuantas heridas.



Cap 20: El fuego se abre paso

La decisión estaba clara: debía dejar de hablar con Lucas.

Su hermano tenía razón al decir que yo sólo había llegado para confundirlo y complicarle la vida. Sin duda mi decisión era lo mejor para él. No hacía más que causarle problemas y preocupaciones. La pelea con su hermano me hacía pensar en muchas cosas, quizás estaba teniendo dificultades con toda su familia y yo no podía permitir eso.

No podía permitir que Lucas fuera infeliz por mí. Él se merecía lo mejor del mundo… y si yo no estaba dentro de esos planes de felicidad absoluta, no me importaba mientras supiera que él iba a estar bien.

Pero por más que trataba y me esforzaba, tenía dentro de mí una sensación de egoísmo, no podía imaginar mi vida diaria sin él. La universidad no sería lo mismo, mi grupo de amigos ya no sería el mismo, nada seguiría siendo igual. En el fondo, no quería separarme de él.

Esa noche me dormí temprano, en parte porque estaba cansadísima y en parte porque no tenía deseos de hablar ni explicar nada.

El domingo desperté temprano y me propuse estar alegre, no iba a deprimirme, no iba a dejarme caer. Sabía que no era una buena influencia para Lucas y que por mi culpa, el día anterior había caído exhausto en el parque.

Desde que éramos amigos, el chico de los ojos pardos había cambiado mucho. Era mucho más amable y el muro que tenía entre él y el resto del mundo, parecía no existir la mayoría del tiempo. Pero algo debía tener yo, que los que me rodeaban salían mal heridos. Algo estaba sucediendo…

Por un momento pensé en la remota posibilidad de que alguien me hubiese tirado una maldición. Pero pronto me di cuenta de que eso, era algo demasiado fantasioso, incluso considerando los nuevos parámetros de fantasía que había en mi vida.

Era un nuevo día y traía para mí, una nueva esperanza.

- ¡Hola mundo! – fue mi primera frase del día.

- Buenos días Trinidad, veo que amaneciste muy bien.

- Así es Pinta, hoy será un buen día.

- Me alegro mucho. Me gusta verte feliz.

- ¿Te parece si bajamos a tomar desayuno?

- Lo que quieras hacer, me parecerá bien.

Bajamos a desayunar y nos encontramos con mi mamá en la cocina. La saludé afectuosamente y me dejé regalonear con un abundante plato de yogurt con cereales y pedacitos de fruta. Pinta fingió que comía, como siempre, ya que luego, cuando volviera a mi pieza, le daría su tan anhelada miel.

Antes de subir para el aseo matutino, llené una pequeña bolsa que tenía escondida en la manga de mi pijama, con la comida del plato de mi skillü. Luego subimos juntas y la dejé junto a un gran plato con miel mientras yo me dirigía al baño.

Tomé una larga ducha caliente para relajarme y tener energías para todo el día.

Antes del almuerzo, me dediqué sólo a estudiar. A pesar de todas las cosas que habían pasado últimamente, seguía teniendo los exámenes en dos semanas y necesitaba estudiar demasiado. El bachillerato no era fácil.

Después del almuerzo, llamé a la mamá de Ale para saber cómo estaba. Me dijo que todo iba mucho mejor y que incluso ya estaba conciente pero que era preferible que no hablara por el momento porque aún estaba con ayuda para respirar.

Mis actividades en la tarde fueron dignas de una alumna aplicada. Prendí mi computador para ingresar al portal de la universidad y ver si había novedades. Me encontré con las fechas publicadas de todos los exámenes que estaban por venir y aproveché de imprimirla. Luego, me dediqué principalmente a estudiar Química y Álgebra. Los asuntos matemáticos estaban ya bastante avanzados pero seguía teniendo problemas con las cosas moleculares.

- Lucas, ¿dónde estás? ¡Te necesito para aprender!

Aquella oración me salió del alma, ni siquiera tuve que pensarla. Pero no podía ser, no podía ir detrás de Lucas cada vez que me encontrara con algún problema. Ya le había causado demasiados problemas al chico de los ojos pardos, no tenía el derecho de correr a sus brazos. No podía volver a hacerlo.

Las horas pasaron y el sol se escondió. Comí junto a mi familia y pasé un grato momento con ellos. Pero no podía quedarme mucho tiempo en eso, debía seguir estudiando.

Al volver a mi habitación, sentí como si un espíritu me estuviera acompañando, mi pieza estaba sumamente helada y escuchaba a lo lejos un pequeño tintineo. Supuse que tanto estudio me estaba pasando la cuenta y que mis neuronas no querían seguir trabajando.

- Ay Pinta, no sé qué es lo que debo hacer.

- Tranquila Trinidad, sólo el tiempo te dirá si estás haciendo lo correcto.

- ¡Ugh! Detesto cuando me dicen que el tiempo se encargará… aunque se que tienes razón. Lo mejor será que siga estudiando.

Y así fue: estudié y estudié. Estuve despierta hasta muy tarde, la última vez que miré el reloj eran alrededor de las tres y media de la mañana, después de eso no quise seguir mirando la hora para no pensar en lo poco que iba a dormir aquella noche. Una vez que mi cerebro llegó a un estado de “no entiendo nada y me resisto a trabajar más”, dejé mis anotaciones de lado y me dispuse a dormir.

A la mañana siguiente fui a la clínica donde estaba internada Ale para saber de su estado. La suerte me acompañó esa vez porque pude asomarme a su habitación y hacerle algunas señas indicándole que contaba con todo mi apoyo. Al dejar la clínica fui a una librería a comprar más papeles y lápices de colores para hacer resúmenes y prepararme lo mejor posible para los exámenes que se acercaban.

Como ya había entrado de frente a la etapa más difícil del semestre estudiantil no tenía que ir a la facultad excepto para rendir las pruebas, las clases ya habían acabado y ahora sólo debía dedicarme a estudiar, de modo que el resto del día cumplí con mi deber y no me permití ninguna distracción.

Y pasaron algunos días, diez para ser más exacta. El viernes ya no pude controlar más mi ansiedad y me dejé dominar por aquel sentimiento que con tanto esmero intentaba reprimir: extrañaba a Lucas y deseaba verlo, anhelaba sumergirme en sus ojos y dejarme llevar por el aura exquisita que lo rodeaba. Quería estar con él y me moría por llamarlo y escuchar su voz, me imagina en sus brazos, acariciando su cabello… ¿cómo sería el roce de sus labios? Pero no lo tenía permitido. Mi decisión era dura, drástica y definitiva, o por lo menos intentaría que fuera definitiva.

El tiempo transcurría entre libros, grabaciones, cuadernos y papeles. Pero mi corazón no me perdonaba y cada segundo hacía que quemara más fuerte en mi pecho.

- ¡Demonios! No puedo seguir con esto.

¿Qué sentido tenía negar una parte de mí? Quizás me estaba preocupando demasiado por Lucas y no me había permitido darle un espacio a mis sentimientos.

- No – me dije firmemente – esto no es por mí, es por él.

- ¿Qué pasa hermana? – al parecer estaba hablando demasiado fuerte.

- Ehh, nada. No te preocupes. – mi hermana se había asomado a la puerta.

- Es difícil obedecerte cuando suenas tan angustiada – Julieta entró en mi habitación y se sentó junto a mí a los pies de mi cama - ¿qué pasa? Y por favor no digas que nada porque no te voy a creer.

- Es… son… el tema es un poco complicado – no podía revelar el secreto de Lucas pero necesita desahogarme con alguien.

- Si desarrollas más la idea, quizás te entienda…

- Digamos que hay alguien, a quien aprecio bastante, que se ve perjudicado con mi amistad porque soy una distracción y lo desvío de sus objetivos.

- Creo que te entiendo pero cuéntame más.

- Lo que sucede es que decidí alejarme de esta persona, por su bien. Pero ahora no estoy segura de que sea lo mejor para mí.

- Mmm, creo que entiendo un poco más. Corrígeme si me equivoco pero creo que traducido al lenguaje normal sería algo así: por fin aceptaste que estás enamorada de Lucas pero te da miedo tener algo más serio con él así que pensaste que lo mejor era alejarte pero ahora no puedes dejar de pensar en él.

- No. Ya te he dicho muchas veces que no estoy enamorada, sólo me gusta un poco. Y no le tengo miedo al compromiso. Es sólo que… quiero que le vaya bien en los exámenes y bueno, además creo que no soy del agrado de su familia y no quiero que tenga problemas con ellos por mi culpa.

- ¿Y cómo sabes eso? No me habías dicho que conocías a su familia.

- Hace unos días conocí a su hermano y creo que no le agrado para nada.

- No te aproblemes, su familia te va a adorar cuando te conozcan bien.

- No lo sé – las ideas volaban dentro de mi cabeza – estoy confundida. Y no debería perder tiempo pensando esas cosas, será mejor que siga estudiando.

- Bueno, en ese caso te dejo para que puedas estudiar – me besó tiernamente en la mejilla- y no te compliques la vida.

- Gracias Juli.

El fin de semana se me hizo difícil. Al haber más personas en la casa, tenía que practicar mi sonrisa por más tiempo y me disgustaba el hecho de sentirme tan ansiosa pero si me mostraba tal cual me sentía, mis padres o mi hermana me dirían lo más lógico: soluciona tu problema. Pero el gran problema era mi indecisión, extrañar a Lucas era duro, pero aún más duro era pensar que lo podía pasar más si yo me acercaba.

Respiré hondo una y otra vez… y me contuve.

Pasaron los días hasta que llegó en primer examen. Tuve una noche pésima, no sé si por el examen en sí o por el hecho de que tendría que ver a Lucas.

Al llegar a la facultad mis nervios estaban casi al límite, no hablé con nadie mientras esperaba que nos dejaran entrar al salón. Estaba con la vista perdida, no miraba a nadie en particular pero en el fondo, quería que Lucas se apareciera frente a mí. Pero no sucedió.

Novedades y tag


Hola! Estoy muy feliz porque tengo una buena noticia para los que aun siguen dando un vistazo a mi blog. Por fin tengo tiempo para escribir :D así que espero subir pronto el próximo capítulo.

Por ahora, les dejo un tag que tenía de hace muuuuucho tiempo
gracias a issmara de http://fandpp.blogspot.com/


Bueno, aquí les va!



* Tres nombres que me gustan: Ignacio, Cristian y Rayén.

* Tres lugares donde he vivido: sólo hay uno, Chile.

* Tres cosas que me gusta ver: los atardeceres de color lila, los rayos de sol que se escapan entre las hojas de los árboles y el techo de mi habitación.

* Tres lugares adonde he ido: Estancia, Valparaíso y Chaitén.

* Tres comidas preferidas: papas fritas, helado de chocolate y frambuesas.

* Tres cosas que ansío poder hacer pronto: terminar de leer el libro en el que estoy metida, salir algunos días de vacaciones y ver un montón de películas.

* Tres personas favoritas para mí: María Eugenia, Manuel y Constanza.

* Tres colores preferidos: Azul, blanco y morado.

* Tres libros o autores favoritos: JRR Tolkien, Richelle Mead y JK Rowling

* Tres cosas que haré el día de hoy: veré El Caballero de la Noche, me arreglaré las uñas y trataré de dormir una pequeña siesta.


* Pasar esta etiqueta a 5 blogs amigos para saber sus tres cosas preferidas:



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