~ música ~

Cap 1: Las ultimas horas

Cada vez se acercaba más el gran día. Era la mañana de un caluroso viernes y el sol pronosticaba que sería un día digno de recordar.

Tendría todo el día para disfrutar con Gabriel, mi novio de hace 2 años. Nos habíamos conocido de una forma bastante inusual. Recuerdo que estaba en una tienda comprando un regalo para mamá, quería un ramo de rosas rojas pero la vendedora insistía en que el último ramo que le quedaba estaba reservado.

 

-          ¿cuánto cuesta?

-          Cinco mil pesos, pero le repito, un joven lo reservó ayer y no puedo vendérselo.

-          Le doy siete mil.

-          Señorita, no puedo vendérselo.

-          ¿Diez mil?

-          Le dije que no puedo.

 

Estábamos en esa estéril lucha comercial cuando entró en la tienda un chico bien parecido, de piel trigueña, alto, pelo castaño y los ojos más tristes que había visto en mi vida.

 

-          Aquí está, el ramo es de él – dijo la vendedora.

 

Tenía una cara horrible el pobre chico y me dio una pena enorme querer quitarle el ramo así que decidí no hacer nada, simplemente me fui.

Llevaba caminando media cuadra cuando el chico de las rosas me alcanzó, traía el ramo en la mano izquierda y una carta en la derecha.

 

-          ¿Tu querías estas flores cierto?

-          Emm, si pero, son tuyas así que iré a buscar a otro lugar.

-          No, toma. Te las regalo. Ya no tiene sentido que yo me las lleve.

-          No puedo, son tuyas, las reservaste. Y me imagino que tu novia se va a enojar si no llegas con este ramo tan lindo a sus brazos.

 

Por la cara que puso después de mi comentario me di cuenta que había metido la pata a fondo. Creí que no se podía ver peor pero estaba equivocada, sus facciones se descompusieron y una pena aun más enorme inundó sus ojos.

 

-          Discúlpame, no quise decir algo indebido.

-          No te preocupes, no es tu culpa que mi novia me dejara el día de nuestro aniversario.

-          Qué pena – mi comentario no fue el mejor, pero me di cuenta tarde y ya no podía arreglarlo.

 

Sin saber cómo, y después de ese desastroso encuentro, nos hicimos amigos. El pobre chico destrozado de las rosas rojas se convirtió en mi novio luego de 5 meses de aquel día.

 

Pero este viernes sería memorable. Era uno de mis últimos días de libertad antes de entrar a la universidad y Gabriel estaba pronto a irse. El lunes empezaría su segundo año en la universidad, que por desgracia quedaba a 450 Km. de aquí y había hecho que el ultimo año estuviéramos un poco distanciados. Pero nada importaba en ese momento porque sería nuestro ultimo día juntos. Gabriel había actuado un poco extraño los últimos días pero seguramente era causado por su viaje.

 

A las 11 de la mañana en punto llegó a mi casa, teníamos planeado salir al parque a caminar antes del almuerzo y luego lo acompañaría a tomar el bus que lo llevaría lejos de mi. Pero el no tenía los mismos planes.

 

-          Hola Trinidad, se que hoy es mi ultimo día en la ciudad. Hay algo que debo decirte y no puedo seguir evitándolo.

-          Gabriel, me estás preocupando.

-          Vamos, será mejor que vayamos afuera.

 

Sabía que Gabriel debía sentirse triste por viajar lejos de su familia y amigos pero estaba actuando realmente raro.

 

-          Trinidad, no se cómo decirte esto. Lo lamento mucho, no era mi intención causarte daño pero no lo puedo evitar. No puedo seguir con esto.

-          ¿De qué estás hablando? De verdad que me estás preocupando.

-          ¿Recuerdas que prometimos ser honestos siempre, no importa lo que sucediera?

-          Claro que lo recuerdo. Dime qué sucede, por favor.

-          Lo que pasa es que… - Gabriel estaba pálido, realmente pálido y se veía extremadamente nervioso, como si estuviera a punto de tirar una bomba nuclear…. Oh, no, acababa de descifrar la bomba nuclear… era mi bomba.

-          Trinidad, hemos pasado momentos muy lindos juntos y estos 2 años han sido muy especiales para mi.

-          Para, no te atrevas.

-          No puedo engañarte Trinidad.

-          Detente.

-          No podemos seguir juntos, no es justo para ti.

-          Yo decido lo que es justo para mi. No hagas esto, yo se que me quieres. – se hizo un profundo silencio, ni siquiera respiraba, el viento no soplaba y las aves no cantaban.

-          ¿Es que acaso no me quieres?

-          Por favor Trini, no me hagas decirlo. Esto ya es suficientemente malo para mi, por favor no me obligues.

-          Gabriel, estás apunto de cometer un error muy grande.

-          Lo sé, pero es lo que debo hacer. Terminamos

 

Mi garganta se apretó y no pude decir nada más. Frente mi estaba el chico al que yo había reparado después de que su anterior novia lo había dejado, el chico con el que había pasado los últimos 2 años, ése chico me estaba dejando, me estaba dejando a mi. Me concentre profundamente y pensé en las palabras exactas que debía decir.

 

-          No esperaba esto, había planeado una mañana fantástica pero ya todo ha cambiado. Todo cambiará de ahora en adelante.

-          Trinidad…

-          No, déjame hablar, ahora es mi turno. No entiendo tus razones, así que tu tampoco pretendas entender las mías. Por más que me duela, ya tomaste tu decisión y ahora me toca a mí. Decido que te quise demasiado, más de lo conveniente y que eso en una horas más me jugará una mala pasada. Pero por ahora quiero, que te des media vuelta y vayas a tu casa. No pidas mi amistad porque no te la daré. Sólo déjame ir y no me busques, ya es demasiado doloroso así. No lo hagas peor.

-          Trini, lo siento.

-          Lo sé, pero todavía no lo sientes tanto. Espero que sea un buen año para ti en la universidad. Adiós.

 

Esas fueron las últimas palabras que le dediqué a mi ex-novio.

 

Mis últimos días se habían trasformado dramáticamente de soleados a lluviosos. En mi casa nadie preguntó, creo que se dieron cuenta por mi cara que no había nada de qué hablar. Esa misma noche le conté lo sucedido a Julieta, mi hermana menor. Luego mis papás también lo supieron pero gracias a Dios no hicieron ningún comentario, sólo me llenaron de chocolates.

 

El sábado por la mañana alguien deslizo un sobre por debajo de la puerta, tenía mi nombre como destinatario. Julieta lo llevó a mi habitación.

 

-          Toma Trini, dejaron esto para ti. Creo que fue la hermana de Gabriel.

-          Gracias Juli. –mi hermana salió rápidamente de mi habitación, a veces la adoraba.

 

Tomé el sobre, era la letra de Gabriel. Lo arrugué fuertemente y lo arrojé por la ventana. En 2 segundos estaba saliendo de mi habitación y volando por las escaleras. Salí de casa a recoger el maldito sobre y subí nuevamente a mi habitación.

Lo miré una y otra vez, no sabía si quería leer la carta cuando vinieron a mi mente sus palabras

 

 ¿Recuerdas que prometimos ser honestos siempre, no importa lo que sucediera?

 

Él quería decirme algo más y no había podido, quizás se habría arrepentido, quizás había encontrado una forma más terrible de causarme dolor. Fuera lo que fuera, yo iba a averiguarlo.

 

 

Querida Trinidad:

 

            Lamento profundamente lo que pasó ayer, creo que debía haber buscado una mejor forma de decírtelo. Ahora pienso que no era correcto esperar hasta mi último día en la ciudad. Mi familia se mudará aquí conmigo, se vienen en una semana o dos así que no volveré a mi antigua casa.

            Cuando salí de mi hogar a fui a la universidad me di cuenta que había un mundo nuevo que yo no conocía, y en cierta forma el estar atado a ti me impedía hacer ciertas cosas. Lamento tanto todo, quisiera no haberte causado el dolor que debes sentir ahora.

            Hace unos meses conocí a una chica, es una buena persona, es alegre e inteligente, y me quiere. Pero debía arreglar todo contigo antes de dedicarme a una nueva relación.

            Espero que te recuperes pronto de este dolor.

 

Te recordaré por siempre.

                                                                       Gabriel.

 

 

Gabriel me había dejado, me había cambiado por otra y había pasado dos meses junto a mi, engañándome.

 

No me dí cuenta cómo paso, pero al medio día de ese día sábado empezó a llover. Y llovió toda la tarde, igual que mis ojos.

 

Salí a caminar bajo la lluvia. Caminé lentamente por el parque, luego me dirigí a la laguna. La gente que pasaba en auto me quedaba mirando. Deben haber pensado que estaba loca. Caminé por 2 horas y cuando el sol se estaba escondiendo, volví a casa.

Estaba toda mojada, quería darme una larga ducha caliente pero antes debía hacer algo.

 

Caminé hacia mi habitación, tomé la carta y la rompí en mil pedazos. Saqué cada cosa que me recordara a Gabriel, cartas, fotos, música, libros... Puse todo en una bolsa y la boté.

2 Comments:

  1. Jade said...
    Holaa!
    me encantoo tu bloog
    la historiaa es fantasticaa
    yoo tambien estoy haciendo una en mi bloog
    sooy nueva...
    querrias pasarte y verlaa?¿

    mi blog es

    http://littledreams-jeei.blogspot.com/


    graciaas



    SOOY UNA SEGUIDORA DE TU WEEB:)



    jeei
    Maysu said...
    ehhhhhhhhh jeje por fin puedo postear!! gracias!!

    Yap, te digo que me encantó la trama. Pero me dio penita el primer cap, le rompió el corazón... snif Por lo menos hay que agradecer que fue sincero con ella antes de comenzar la otra relación.

    Ya quiero saber que pasa en el segundo!!

    ya sabes, verás un comentario en cada cap. jeje

    cuidate y nos leemos!!


    pd.: espero que si lees mi historia me digas que opinas ok?

    maysu

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