~ música ~

Cap 5: El parque del olvido

Pasaron los días y llegó el examen de Cálculo para el que tanto había estudiado. Dos días después estaban los resultados y cual fue mi sorpresa al ver que la mejor calificación la tenía Lucas. Si hasta ese momento pensaba que Lucas era un buen chico, esto hacía que mi visión cambiara de un débil simpático y extraño a un perfecto y misterioso. Pero eso no fue lo que más me llamó la atención, en el cuarto lugar de la lista estaba ¡mi nombre! Me sentí realmente aliviada, me iba bien en la universidad, estaba superando lo de la ruptura con Gabriel e incluso a Juli ya le habían desaparecido las manchas azules. Todo iba perfecto en mi vida, no podía esperar nada más.

Con una sonrisa gigante me dirigí a mi casillero a guardar un libro que no iba a utilizar cuando me encontré en el pasillo con Ale.

- Waw Trini, te fue increíble en el examen.

- Si – respondí saltando de alegría – ¡y a ti también te fue muy bien!

- Si, es fantástico. Pero… - su cara de pronto dejo reflejar felicidad y de un momento a otro estaba neutra, ninguna expresión.

- ¿Qué pasa Ale? Habla ya, o me vas a matar de un susto.

- Es que a Jorge, bueno…

- ¡¡Habla luego!!

- Ya voy, ya voy. Es que a Jorge le fue mal.

- ¿Qué tan mal?

Ale me tomó de un brazo y me condujo de vuelta por donde había caminado hace tan sólo 2 minutos. Una vez frente al fichero me mostró el lugar de Jorge. A Ale y a mi nos había ido genial pero a él… le fue muy, muy mal.

- ¿Cómo pasó esto? Si estudiamos juntos, hicimos toda la guía que te conseguiste con los chicos de segundo. No me lo explico.

- Yo tampoco Trini pero, el asunto es que estuvo a punto de no pasar la prueba. Se salvó por un solo punto de ir al examen final… aunque de todas formas eso depende de las pruebas que vengan.

No me podía explicar cómo a Jorge le había ido tan mal, simplemente era algo que no tenía explicación. En cuanto me encontré con él, aproveche para hablarle.

- ¡Hola Jorge! ¿cómo estás?

- Hola Trini… bueno, cómo voy a estar, como un pobre alumno de primer año que casi no pasa una prueba de Cálculo.

- Ay Jorge, no se cómo pasó. Si estudiamos juntos…

- Lo que pasa es que nunca me pude concentrar al lado tuyo – me miró con ojos de cordero y yo me congelé.

- ¿Cómo?

- Disculpa, no quise decir eso. Es sólo que no soy bueno con los número – su cara se puso muy roja pero ni comparada con la mía que tenía un color rojo dramático.

- Creo que no funcionó que estudiáramos juntos.

- Mmm, parece que no. Pero eso no quiere decir que no podamos hacer otras cosas. Estaba pensando si te gustaría, este viernes… - no pudo terminar la frase porque el chico de los ojos pardos apareció de la nada para salvarme de esa situación tan vergonzosa.

- Hey Trini, ¡que no se te olvide que el viernes quedamos de ir al cine! – me gritó a todo pulmón de un extremo al otro del pasillo. Era como si supiera de lo que Jorge me estaba hablando. Por un momento creí ver que me guiñaba un ojo pero fue tan rápido que quizás haya sido sólo mi imaginación.

- ¡No se me ha olvidado Lucas! – miré a Jorge, tenía una cara triste y en sus ojos asomaba la rabia contenida que le tenía a Lucas.

- Jorge, disculpa que no pueda seguir hablando contigo, tengo que ir a clases. Después nos vemos.

Me alejé lo más rápido que pude para no darle la oportunidad de invitarme a salir otro día que no fuera el viernes. Cuando di vuelta la esquina del pasillo casi choqué con Lucas, me estaba esperando.

- Me debes una – me dijo con una cara risueña.

- ¡Oye! No seas así, Jorge es simpático, aunque un poco posesivo… pero sigue siendo simpático. Además me siento culpable porque estudió para la prueba de Cálculo conmigo y Ale y a nosotras nos fue bien pero a él…

- Si, lo vi. Por poco no lo logra. Pero por otro lado, tienes una excusa para la próxima vez que quiera estudiar contigo. Puedes decirle que no quieres que le vuelva a ir mal y que estudiar contigo es un reprobado sin dudas.

- Hey, no soy tan mala con los números. Aunque no pude ganarle a su majestad Lucas Gilleman el perfecto.

- Jaja, me han dicho muchas cosas en la vida pero nunca alguien me había dicho “perfecto” – me miró profundamente y si yo hubiese estado hecha de hielo, me habría derretido por completo y no sería más que un charco de agua en medio del pasillo.

- Disculpe si lo ofendí su majestad, no fue mi intención.

- Jaja, realmente es muy divertido hablar contigo. Eres impredecible.

- Así que soy impredecible. Y qué me dices de ti. Eres completamente bipolar.

- ¿Bipolar? ¡Nunca! Sólo digamos que soy un poco cambiante – hizo una mueca con la boca que no le había viso nunca, era como si quisiera reír pero se contenía.

- Lucas, disculpa. No había visto la hora pero tengo clases y no quiero llegar una vez más atrasada.

- No llegarás atrasada a ninguna parte.

- Pero si ya han pasado como 10 minutos desde que debería estar en el salón. ¡Y tu también!

- Señorita Cruz, tengo el agrado de informarle que el profesor se ha ausentado y estamos libres de clases hasta mañana.

- Oh, eso es fantástico. Es genial. Bueno, de todos modos tengo que irme a casa – realmente no quería irme pero tampoco quería que Lucas se diera cuenta que me agradaba mucho estar con él. Era tan bipolar que eso podía hacer que se alejara sin ninguna razón.

- Está bien, supongo que nos vemos mañana. – la alegría se le había escapado de los ojos pero no podía decir que estaba triste, sólo normal.

Antes de que me pudiera arrepentir, me fui a mi casa. Ahí me encontré con Julieta, ella también había salido temprano del colegio y me invitó a dar un paseo. Fuimos a mi parque favorito… bueno, a mi ex parque favorito, ahí Gabriel había terminado conmigo. Caminamos bajo los árboles, la mayoría seguía verde pero se podían vislumbrar uno que otro árbol con las hojas un poco amarillas, los días de calor se estaban esfumando y pronto llegaría el otoño.

- Hace mucho que no salimos juntas.

- Si Juli, hace mucho tiempo. Es que hacemos cosas diferentes. Tú estás con Carlos, antes yo salía con Gabriel… bueno, ahora estoy estudiando y todo es nuevo. Parece que ninguna de las dos ha tenido mucho tiempo libre.

- La verdad es que no, los profesores repiten todo el día que los dos últimos años de la secundaria son los más importantes, que es nuestra oportunidad de subir las notas y bla bla bla, todo el día es lo mismo.

- Si, cuando tenía tu edad era lo mismo, las cosas no han cambiado mucho.

- Las cosas en el mundo no, pero tu si. ¡Mírate! Te ves más feliz que antes. No quiero decir que cuando andabas con Gabriel no era feliz pero es que ahora tienes algo diferente, ¡irradias luz por todas partes!

- Jajaja, no creo que sea para tanto, pero reconozco que últimamente y a pesar de todo lo que tengo que estudiar, mi vida ha mejorado.

- Y ya estás bien de lo de Gabriel – mi hermana se veía tímida con el tema, se que no me quería molestar con preguntas indeseadas.

- Todo está bien. Hace unas semanas me escribió diciendo que quería volver a estar conmigo… pero le dije que ya no me interesaba.

- ¿Y estás segura de eso?

- Si, absolutamente. Todavía me duele cuando pienso en él, siento que tengo un vacío dentro de mí pero de a poco se ha ido llenando con nuevas cosas.

- Mmm, y entre esas “cosas”… ¿habrá algún chico por ahí? – esa pregunta me tomó desprevenida, me habría gustado responder más rápidamente pero no se me ocurría nada. Había un chico: Lucas. Pero no me interesaba de esa forma… la verdad es que no estaba muy segura de en qué forma me interesaba. Lucas es un chico agradable y guapo pero no tenía pensado entrar en otra relación amorosa que me dejara con un vacío más grande del que ahora tenía.

- No exactamente.

- ¿Se trata del chico que te fue a buscar una vez a la casa cierto?

- Mmm, puede ser.

- Si, me imaginé que podía ser él.

- Pero no me interesa, de verdad. Es simpático pero… no ando buscando novio.

- Ay hermana, no hace falta buscar novio para encontrarse con uno. Quizás él sea el indicado para ti.

- No Juli, de verdad que no me interesan esas cosa por ahora, sólo pienso en la universidad, en nada más.

- Como digas, pero estoy segura que en tu vida, ése chico tiene algo que hacer.

- ¡Juli! Tú y tus predicciones astrológicas.

- Jaja, esta vez no se trata de eso, es sólo institución.

Caminamos y caminamos, hablamos y hablamos… hasta que empezó a hacer frío y nos devolvimos a casa. Ahí nos esperaban nuestros padres. Cenamos y luego fui a mi pieza.

Acababa de tener una tarde increíble con mi hermana, hacía mucho tiempo que no conversábamos tanto… y me había hecho pensar en muchas cosas.

¿Qué pasaba si tenía razón y si Lucas era el chico indicado para mí?

Tenía tantas cosas en mi cabeza. La predicción de Juli, el mal resultado de Jorge en la prueba de Cálculo, cómo Lucas supo que Jorge me estaba invitando a salir, los extraños mensajes de texto en mi celular, lo que Lucas no había alcanzado a decirme la otra noche… ¡habían tantas cosas en mi vida que no estaban resueltas! Pero me alegraba pensar que ya había superado lo de Gabriel, si tenía suerte no me escribiría otra vez y así no tendría que remover la pequeña bolsita de ácido que había dejado dentro de mí el día que se marchó… y si Gabriel había dejado ácido, Lucas estaba llenando mi vida de ¿dulce?, no podía asegurar que fuera perfecto para mí, pero por el momento me agradaba hablar con él, incluso a pesar de su humor cambiante.

Me quedé pensando en todo por un largo tiempo, una y otra vez llegaba a lo mismo: nada de las cosas que me perturbaban tenían sentido. Decidí que trataría de descifrar el misterio de los mensajes. Tomé mi celular, una hoja de papel, un lápiz y anoté:

No me decepciones, se que no eres así. Haz lo que grita tu corazón.

Si confías en ti misma, no te quivocarás.

¿Qué tenían en común esos mensajes? Habían llegado cuando leí el correo de Gabriel cuando me decía que todavía me quería, en eso estaba pensando… pero, ¿quién se había conseguido mi número y cómo lo había conseguido?

De pronto todo tenía sentido, había una persona... hace unas semanas, alguien había llamado a mi casa sin tener mi número, ¿podría ser la misma persona? Si Lucas tenía algo que ver con los mensajes, yo lo iba a averiguar.



1 Comment:

  1. Maysu said...
    aaaaaaaaayyyyyyyyy mira, ya es media noche y me tienes leyendo!! creo que con el ritmo que voy terminaré mañana de leer todos los cap. que tienes ya publicados jajjaa.

    ummm, definitivmamente Jorge está interesado en Trini, cierto? pobre, le deben carcomer los celos con Lucas.

    te dije que me encanta Lucas?? jejej


    maysu

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