~ música ~

Lo que viene

Waw! Hace muchísimo tiempo (y vaya que realmente fue mucho) que no me dedico al blog.


Supongo que por los meses que lleva inactivo, muy pocas personas siguen pasando por aquí, si es que aún alguien pasa por estos lados.

En fin, me cuesta poner las ideas de una forma coherente y racional por escrito, parece que cuando una tiene demasiadas cosas en la cabeza y les da la oportunidad de salir a flote, se atropellan unas a otras y terminas teniendo un caos mayor que el que tenías originalmente.

Quiero comenzar diciendo que no cerraré el blog, pero también quiero dejar claro que no volveré a colgar capítulos de El Lector de Mentes; quiero decir, no continuaré con la historia que está actualmente en el blog. Lamento si a alguien le molesta la noticia pero es algo en lo que he estado pensando hace ya mucho tiempo y realmente quiero escribir mi libro, pero quiero hacerlo bien.

Por ahora no tengo pensado borrar los capítulos que están en el blog, los dejaré ahí por un tiempo (no se por cuánto) hasta tener claro lo que haré con este sitio.

El hilo central de la historia seguirá siendo el mismo, o por lo menos mi cabeza lo sigue pensando así. De todos modos creo que es pertinente avisarles que, en general, todo va a cambiar. Los personajes seguirán siendo los mismos pero hay algunos a los que quiero explotar más, quiero darles más personalidad e importancia a los no-protagonistas. También he pensado en cambiar el entorno.

La parte principal de la historia seguirá siendo la misma, pero paradógicamente, nunca puse en este blog la parte más importante, así que los que hayan leído algo de mi historia verán que la próxima vez que publique algún capítulo... la mayoría de las cosas no serán las mismas.

Bueno, creo que eso es todo por ahora, no se cuando volveré a publicar alguna noticia, aunque espero que sea pronto.

Adiós!

Ficha: Trinidad

¡Atención! La ficha que verán a continuación contiene spoilers. Si no quieres saber (aún) cómo continua "El Lector de Mentes" no sigas leyendo.















Nombre completo: Trinidad Nailah Cruz Fabbro

Tipo: Humana

Fecha de nacimiento: 07 de noviembre de 1988

Pelo: Castaño oscuro, largo y con algunas ondas en las puntas

Ojos: Cafés

Estatura: 1,64 mts

Descripción física: Contextura delgada y frágil, su pelo tiende a desordenarse con la humedad.

Talento especial: Ninguno hasta viajar a Odunia, luego descubre que tiene cierto control sobre los pensamientos de Lucas.

Familia: Hija de Álvaro Cruz y Elena Fabbro, hermana mayor de Julieta.

Ocupación: Estudiante de Bachillerato en la Universidad de Southville.

Hobbies: Le gusta leer y escuchar música mientras acaricia a Pinta, su skillü.

Breve biografía: Durante dos años fue novia de Gabriel pero la dejó antes de entrar a la universidad. Conoce a Lucas Gilleman en su primer día de clases y siente una extraña atracción hacia él, con el tiempo llega a amarlo. Viaja a Odunia junto a Lucas y se embarca en la travesía en búsqueda de Violeta.



Hola chic@s!

Como se habrán dado cuenta, las actualizaciones del blog están siendo cada vez más inconstantes. Lamento tanto que sea así! pero la universidad no me permite dedicarle el tiempo que quisiera a mi querida historia. No tengo nada del próximo capítulo para publicar y, lo peor, estoy segurísima de que no escribiré nada por el momento.

Las prácticas hospitalarias demandan mucho tiempo, y ya casi no duermo de noche porque siempre hay algo que leer... lamentablemente, no son novelas u.u

Pero en vista de que tendré que dejar El Lector de Mentes por un tiempo (aún no se por cuanto) decidí que les voy a subir la ficha de Trinidad*! Y afírmense que viene con unos cuantos spoilers.

*Espero subirla hoy.

No se enojen conmigo si las dejo justo en un momento en que la historia toma un gran giro, pero de verdad que no puedo seguir por ahora.

Espero volver pronto por estos lados!

pd: La encuesta para encontrar a Lucas sigue en pie y en cuanto esté cerrada, publicaré al ganador oficial.



Cap 23: Vacío


- Tú debes ser Trinidad. Lucas habla mucho de ti – dijo la chica mirando con ojos risueños – disculpa, qué maleducada soy, no te he invitado a entrar.

- No te preocupes – solté una risita nerviosa y entré a la casa.

- Mi nombre es Violeta, soy la hermana de Lucas.

- Mucho gusto.

- Waw, ahora veo por qué Lucas te quiere tanto, ¡eres demasiado dulce!

- Emm, gracias – sentí que mi cara se encendía. Cómo era posible que Violeta se hiciera una idea de mí cuando yo no había sido capaz de articular ni una buena frase. – Casi se me olvida, Pinta está afuera.

Violeta se asomó una vez más a la puerta y dijo con voz alegre.

- No se cómo se me pasó por alto si eres una de las skillü más lindas que he visto en mi vida. Por favor, entra. – Pinta entró a la casa pero ya había cambiado, seguramente para evitar que por casualidad alguien la viera a lo lejos. Cualquier persona habría dicho que sólo entró un gato en la casa…

La casa de Lucas estaba exactamente igual a la vez anterior en que estuve ahí. Seguía teniendo ese magnetismo especial, sobre todo la mesa de centro. Incluso podía oír que me llamaba… Trinidad… Trinidad.

Sacudí la cabeza para alejar esos pensamientos. No me servía de nada la fantasía en ese momento. Cuando intentaba serenarme, Violeta me tomó por el brazo.

- Por favor, siéntate mientras baja Lucas.

- Emmm, gracias – me dejé caer en el sillón más próximo.

- Debes estar cansada después de viajar en tu skillü.

- Si, un poco. Más que cansada me siento… un poco temblorosa.

- Ah, eso suele pasar. No te preocupes que con el tiempo te acostumbrarás – al decir eso, se puso de pie – si Lucas pregunta por mí, dile que estoy afuera bailándole al cerezo.

No entendí lo que quiso decir así que me limité a asentir levemente con la cabeza. Apenas di un pestañeo, Violeta había desaparecido.

- Trinidad, ¿te molestaría si voy con Violeta? – Pinta estaba sobre la mesa de centro y me miraba con sus pequeños ojos.

- Claro que no. Pero trata de estar atenta por si mi orgullo no me permite hablar con Lucas y tengo que escapar de aquí.

- Como digas. – dijo mi skillü entre una risa gatuna y salió por la pequeña abertura que dejaba el gran ventanal que separaba el living del patio.

En vista de que me había quedado sola esperando que llegara mi condena, intenté respirar profundo y ensayar lo que le diría a Lucas. No sabía cómo empezar a disculparme, sobre todo porque era algo en lo que no tenía práctica. Estaba acostumbrada a tener la razón siempre.

Aunque me propuse aparentar que estaba tranquila y serena, no lo logré. Sobre todo cuando Lucas me tomó por sorpresa. Estaba en silencio, parado detrás de mí. No intentó llamar mi atención pero de todas formas supe que estaba ahí. Su aroma era inconfundible, al principio era una mezcla de madera y hojas húmedas que me hacía pensar en el otoño. Después de unos minutos, podía sentir unos pequeños toques cítricos. Pero la mejor parte era que duraba muchas horas a mí alrededor así que bastaba con que estuviera cerca de él por unos instantes, para llevar su aroma conmigo durante todo el día.

Giré la cabeza y miré en su dirección. Éramos como dos pequeñas hormigas al compararnos con su gran casa y a pesar de eso, él podía llenar todo el lugar con su magnetismo. Cada movimiento, cada respiración, cada latido de Lucas me incitaba a estar cerca de él. Pero todavía tenía que hacer algo antes.

- Lucas. Tengo que decirte algo… - inhalé profundo- yo, lo sien…

- Lo siento – dijo rápidamente y me miró como si fuera la primera vez que nuestros ojos se encontraran. No tienes que disculparte conmigo, fui yo quien se equivocó en primer lugar y después… me comporté como un idiota.

- No digas eso. – me atreví a acercarme unos centímetros – Yo me porté muy mal contigo. Primero te dejé solo y después no te hablé en la Universidad…

- Trinidad, no es necesario…

- Por favor Lucas, deja que me disculpe. Es algo que no suelo hacer y pienso que me serviría para ser… mejor persona – esbocé una pequeña sonrisa – Mi forma de actuar fue inaceptable y espero que puedas perdonarme por lo que sucedió desde que fuimos al parque.

Lo que pasó a continuación me tomó por sorpresa. Lucas sonrió como nunca, sus ojos brillaban como millones de estrellas en el firmamento que se reúnen para ver algo que sólo ocurre una vez en la vida. Pensé que tanta alegría no podía ser causada por algo que dijese yo y temerosamente volteé mi rostro para ver si detrás de mí había algo o alguien que hubiese pasado por alto, pero sólo me encontré con mi rostro reflejado en el gran ventanal.

Cuando giré nuevamente, volví a encontrarme con la cara de Lucas, seguía sumergido en esa extraña y enorme felicidad.

- ¿Sucede algo? – me atreví a preguntar.

- No. Quiero decir… si. – lo miré mientras esperaba ansiosa a que siguiera hablando – es que te tiembla un poco el labio –dijo señalando el suyo a modo de ejemplo- y tienes una expresión adorable cuando pides perdón.

Sentí como si toda la sangre de mi cuerpo huyera hacia mis mejillas. Me invadió un calor repentino, seguido de una gran vergüenza.

- No, por favor. No te avergüences – se apresuró a decir – es sólo que… - se ruborizó un poco – nunca te había visto en esta situación. Eso es todo.

- Esto ya es lo bastante vergonzoso como para que te rías de mí – lo dije en tono juguetón pero también con un poco de resentimiento.

El chico de los ojos pardos se acercó a mí y me envolvió en sus brazos.

- No me gusta estar alejado de ti – me susurró al oído.

- A mi tampoco – me atreví a confesar.

Se alejó un poco, mientras deslizaba sus manos hacia mi cintura, para que quedara el espacio suficiente entre nosotros como para mirarnos a los ojos. En ese instante, pude sentir como mi corazón de volvía loco y clamaba por abandonar mi pecho. Cada fibra de mi cuerpo estaba inmersa en una revolución que me hacía sentir como si miles de chispas invadieran mi piel. Pude percatarme como hasta los dedos pequeños de los pies se unían al compás vertiginoso mientras estaba entre los brazos de Lucas.

- Prométeme que nunca más volveremos a estar distanciados – me dijo dulcemente.

- Lo… lo… lo prometo.

¡Sentía que volaba! Nunca antes había llegado a tener tal cercanía física con Lucas. Me costaba distinguir donde terminaba mi cuerpo y empezaba el suyo. Él estaba sumergido en mis ojos, de la misma forma en que yo estaba en los suyos. Él era… perfecto. Los dos éramos perfectos. El momento era perfecto. Todo el mundo estaba perfecto.

Y de pronto, la magia se acabó. El celular de Lucas sonó en su bolsillo y aquello hizo que volviéramos a la realidad. Cuando salimos del trance en el que estábamos sentí como si una gran cortina cayera sobre mí. Lucas había estado a punto de… Suspiré y me moví levemente cuando desenroscó sus brazos de mi cintura mientras atendía la llamada.

Lo siguiente fue sumamente confuso. A los pocos segundos después de contestar, Lucas se puso tenso y se alejó de mí. Hablaba sumamente despacio, como si no quisiera que yo lo escuchara. La llamada le tomó poco más de un minuto y después de guardar el celular se quedó inmóvil.

- Lucas, ¿sucede algo malo? – me acerqué tímidamente, esperando que se alejara como lo había hecho recién pero no movió ni un músculo.

- Lucas… – intenté de nuevo pero no había caso.

Me puse frente a él y en cuando pude ver su rostro, supe que algo realmente malo estaba pasando. Tenía la mirada clavada en el piso y grandes lágrimas brotaban de sus hermosos ojos. Era como un recuerdo de los días pasados, volvía a tener esa expresión de “estar vacío”.

Delicadamente acerqué mi mano a la de él y la tomé dulcemente. No rehuyó el contacto pero tampoco se movió, no hizo nada.

- Lucas, me estás preocupando, dime qué...

- Es Alexandra. Ella... Ella...

- Por favor, dime de una vez qué es lo que sucede. – Lucas no respondió así que intenté desesperadamente sacarle algo de información – qué puede ser lo bastante grave o malo como para dejarte en este est…

Y todo tuvo sentido. Lucas levantó la mirada y la fijó en mí. Después de un silencio que se me hizo eterno, habló.

- Era Benjamín. Él me dijo… - suspiró tristemente – dijo que Ale tuvo una complicación.

- No puede ser. – Para ese entonces, también brotaban lágrimas de mis ojos.

- Es algo que a veces sucede después de una intervención médica tan grande.

- Lucas. Por favor, no sigas.

- Un coágulo viajó hacia su cerebro. Ella… - Lucas se sacudía por completo al intentar reprimir un gran sollozo – Ella no lo pudo soportar…

- ¡No puede ser! – Ale había llegado a ser muy cercana, era alguien que ocupaba un lugar importante en mi corazón - ¡No puede ser! Dime por favor que estás mintiendo.

- Trinidad. – Lucas me tomó por los hombros, haciendo un claro esfuerzo por mantenerse firme – Alexandra falleció.




Premiosss

Waw, esto si que es un montonazo de premios. Muchisisisisisimas gracias Lara!

9 para visitar su página sólo hagan click en su nombre :P

Y aquí van los premios:


Premio: Tu blog me inspira



¿Qué te inspira a la hora de escribir?

Mmm, difícil pregunta. La inspiración (o por lo menos la mía) llega cuando quiere y se va cuando lo desea.
A veces puede ser un sueño, cierta música o circunstancias de la vida cotidiana aunque, la mayoría de las veces me inspiro al leer, no importa si es mi historia u otra, incluso puede ser algún libro de la universidad... he llegado a creer que cualquier creación literaria te puede llevar al mundo de tu propia creación.



Premio: Amor sin barreras




1. Agradecer

Listo

2. ¿Qué interpretas como amor sin barreras?

Otra pregunta difícil. Creo que cualquier tipo de amor (excluyendo al simple cariño), por definición no tiene barreras. Si analizan la palabra amor se darán cuanta que esta compuesta de 2 partes: "a-mor", lo que se puede interpretar como "sin muerte", siguiendo ese razonamiento, el amor de por sí es un sentimiento capaz de cruzar y atravesar cualquier obstáculo.




Premio: Kreativ Blogger




1. Copiar el logo en tu blog

Listo

2. Poner el link de la persona que te lo ha dado

Está al principio

3. Decir 7 cosas de ti

Uno. Soy dormilona aunque por las circunstancias de la vida siempre tengo que levantarme temprano
Dos. Me encanta leer
Tres. Amo las frambuesas
Cuatro. A veces sueño despierta
Cinco. Me encantaría encontrarme con mi propio Lucas
Seis. No me gusta montar caballos
Siete. He pensado seriamente en convertirme en vegetariana

4. Entregarlo a 7 blogs




Premios: Un mundo de letras e Inocente erotismo




1. Agradecer al blog que te lo entrego

Listo!

2. Entregar los 2 premios juntos a 7 blogs.




Premio: Un mes de romance



Entregarselo a 8 blogs



Y aquí van los ganadores:










Que disfruten sus premios!




Gracias a todos los que votaron para elegir al futuro rostro de Lucas. La encuesta finalizó y estos son los resultados:



Como verán, hay claras preferencias pero he pensado que lo más justo es que ahora pasemos a una nueva selección con los 3 más votados así que.... viene una nueva encuesta!

Para que recuerden quienes son los galanes que lucharán arduamente para quedarse con el papel de Lucas, aquí están sus fotografías.... y que gane el mejor oduniano!









Hayden Christensen


















Chace Crawford











Kevin Zegers















Ficha: Pinta



Nombre completo: Pinta

Tipo: Skillü

Fecha de Nacimiento: 02 de octubre de 2005

Pelo: Café y anaranjado con rayas.

Ojos: Café/miel

Estatura: 30 cm de alto en su estado normal y 1,52 mts en su estado defensivo.

Descripción física: Tiene es aspecto de un gato doméstico cuando está tranquila pero se transforma en una especie de tigre/león cuando debe proteger o defender a Trinidad.

Talento especial: Se convierte en un animal con una fuerza extraordinaria y gran agilidad.

Familia: Hija de Orü y Kaili.

Ocupación: Cuidar y defender a Trinidad.

Hobbies: Salir por las noches a vigilar los alrededores y tomar aire fresco.




Cap 22: Grandes cambios

No tenía más exámenes hasta el lunes siguiente. Tan sólo faltaba una semana para mis ansiadas y merecidas vacaciones. Por fin tendría un poco de tiempo para analizar lo que había pasado en las últimas semanas. Tiempo, eso era justo lo que necesitaba. Quien se habría imaginado que eso era lo que me iba a sobrar.

- Oye tú, ¿sigues en las nubes?

- ¿Qué intentas decir con eso, Juli?

- No intento nada, simplemente lo digo. Últimamente has estado un poco – hizo una pausa – perdida. No se si será por tu noviecito o por los exámenes, pero estoy segura de que algo te pasa.

- No es nada que unos días de descanso no puedan curar. ¡Ya casi puedo oler mis vacaciones!

- Si es así, me alegro – sus palabras no coincidían con la expresión de sus ojos.

- Supongo que debo decir “gracias”.

- Si, supones bien – mi hermana se dirigió hacia la puerta de la cocina – ah, me olvidaba. Papá me dijo que te invitara a ver la lluvia de estrellas. Ya sabes, hija adolescente, novio universitario, noche oscura y tenebrosa… ¿Te animas?

- ¿Me estás pidiendo que sea tu niñera?

- Mmm, algo así. ¿Irás?

- Está bien, de todos modos tenía pensado ir a ver las estrellas. Ojala que no esté nublado el cielo.

- Cruzaré los dedos, aunque ya estoy perdiendo un poco las esperanzas. Tres días seguidos de lluvia le quitan el ánimo a cualquiera.

El hecho de que fuera viernes por la mañana y que faltaran tres días para el próximo examen, hizo que me relajara un poco. Subí a mi habitación y prendí el televisor, encontré un programa de asesinos y detectives. Llamé a mi skillü para que se acurrucara conmigo mientras veíamos la televisión. No recuerdo nada de los asesinos ni de los detectives, sólo que de un momento a otro, me dormí.

Caminaba por un lugar completamente oscuro, no había ni un minúsculo rayo de luz que me permitiera vislumbrar los alrededores. Me agaché, el piso era sumamente plano y suave. Estiré los brazos por si encontraba algún muro cerca de mí, pero no logré tocar nada. Me imaginé que estaba en una gran habitación a oscuras.

De algún modo, sabía que estaba soñando, y eso me pareció extraño. No es muy común que estés durmiendo y que, racionalmente, sepas que lo estás haciendo. A pesar de aquel conocimiento, quise seguir ahí, quería saber de que se trataba. Me erguí y comencé a caminar con cuidado, de modo de no tropezar. De pronto, noté que la temperatura del lugar empezaba a aumentar. Sentí un poco de sofoco, me faltaba el aire. Me imaginé que si caminaba lo suficientemente lejos, podría escapar de aquel calor, pero no pude.

Entre la oscuridad, vi un flash de luz que desapareció increíblemente rápido. Caminé hacia donde había visto la luz. No sabía de distancias, sólo sabía que debía caminar. Otro flash. Corrí hacia él pero en menos tiempo de lo que toma un pestañeo, había desaparecido. Seguí corriendo pero no logré encontrar el causante de las luces. Me percaté de que el calor se había ido velozmente y que en su lugar, corría un gélido viento que hizo que cada cabello de mi cuerpo se erizara. Sentía mucho frío y hacía que me doliera la cabeza. Otro flash llamó mi atención. Esta vez, había aparecido muy cerca de mí.

Esperé a que sucediera algo más mientras trataba de imaginar qué podía estar originando aquellas luces hasta que algo me distrajo. ¡Qué idiota había sido al quedarme ahí! ¿Cómo no me había dado cuenta de que estaban cayendo rayos?

Quise correr en la dirección contraria a los rayos pero ya era tarde, me acurruqué en el suelo esperando por un milagro. No sabía cómo, pero presentía el peligro… algo más riesgoso que estar en medio de una tormenta de rayos, algo me acechaba.

- ¿Por qué tengo estos sueños tan extraños? Debo despertar, debo despertar, debo despertar – me repetía en vano.

Miré hacia el cielo, o lo que en ese momento creía que era el cielo y las fracciones de segundos se hicieron eternas. Era como si el tiempo avanzara en cámara lenta porque en un instante vi claramente como caía en mi dirección. Estaba aterrada, si ese rayo caía sobre mí, me mataría. Quedaría irreconocible.

- ¡No puede caerme un rayo encima! – era inverosímil lo que estaba soñando – debo despertar, debo despertar…

Miré mi muñeca a causa de que el brazalete que me había regalado Lucas había cobrado vida. Hacía que mi brazo se alzara, por más que yo intentaba mantenerlo bajo control. Mientras, esperaba el certero golpe del rayo que estaba sobre mi cabeza.

- Trinidad, ¡despierta!

Respiré tan hondo como si hubiese estado una eternidad bajo el agua. Estaba en la tranquilidad de mi pieza, recostada en mi cama y al lado de Pinta. Mi corazón estaba agitado y me percaté de que estaba bañada en sudor.

- ¿Qué pasó? – quise saber.

- Te dormiste a penas me llamaste. Después de unos minutos empezaste a dar vueltas por toda la cama, te movías de un lugar a otro y ponías las manos en frente de tu cara, como queriendo esconderte de algo.

- Una pesadilla – lógicamente, eso había sido – sólo fue un mal sueño. – suspiré – Lo mejor es que deje de holgazanear y me ponga a estudiar. Eso mantendrá mi mente libre de fantasías.

- Mmm, ¿estás bien? – mi skillü me miró con cara de escéptica.

- Claro que si, sólo fue un sueño. No te preocupes por mí, estoy bien. – traté de sonar despreocupada y relajada.

- De todas formas me quedaré a hacerte compañía. ¿Me sirves un poco de miel?

El resto de la tarde estuvo relativamente bien. No más pesadillas ni ideas fantasiosas. Mi cabeza estaba absorta en los libros que tenía que devorar en las próximas horas, aunque tenía una distracción: Lucas. Por alguna razón no podía dejar de pensar en él y me atormentaba la decisión que había tomado.

Por la noche no pude aguantar más y exploté.

- Lo extraño demasiado – miré a Pinta que estaba junto a mí.

- ¿Y qué piensas hacer al respecto? – dijo entre ronroneos.

- No lo sé. Me siento perdida. A esta altura no se si fue buena idea alejarme de Lucas pero… aunque me duele, hay una parte de mí que sigue pensando que está bien lo que estoy haciendo. Pero hay momentos, como éste, en que siento que lo extraño más de lo humanamente soportable, pienso que lo correcto es dejar que tenga una vida tranquila – sentí como una lágrima se asomaba – es lo que debía hacer. ¿Qué piensas tú?

Esperaba una respuesta verbal de mi skillü, en cambio, recibí una gran, gran sorpresa. Ante mis ojos vi el cambio de gato a león. Sin avisarme, Pinta había cambiado de forma. A dos pasos de distancia tenía un felino que me llegaba hasta los hombros. Su pelaje era marrón, y sus ojos eran color miel, aquellos eran los mismos ojos de mi skillü pero el cuerpo era distinto a lo que estaba acostumbrada.

- No se trata de lo que debas hacer… pienso que tienes que estar, donde esté tu corazón. Y te puedo asegurar que ese lugar, no es tu habitación. – su voz era más grave de lo normal, pero si me concentraba lo suficiente, podía encontrar su timbre característico.

- Tu… tu… ¡cambiaste!

- Si Trinidad, aprendí a controlar el cambio mientras tu ibas a la universidad. Sé que te parece impresionante pero, justo ahora, hay otras cosas de las que debes preocuparte – me costó salir del ensimismamiento de lo que acababa de apreciar, pero con esfuerzo, logré concentrarme en lo que Pinta quería, Lucas.

- No entiendo qué relación puede tener tu repentino cambio, con lo que yo sienta, o quiera, o deba hacer con Lucas.

- Básicamente, que en esta forma, te sirvo como medio de transporte.

- ¿Qué? – no entendía cómo podían relacionarse conceptos tan dispares como “Lucas”, “la transformación de Pinta” y “medios de transporte”.

- Vamos, no es tan difícil. Te montas en mi lomo y… yo te llevo a la casa de Lucas.

- Espera un momento – traté de ordenar mis ideas – ¿quieres que suba arriba tuyo para que seas una especie de caballo?

- Prefería el término corcel pero si lo pones de ese modo – hizo rodar sus ojos- vamos Trini, atrévete.

No supe cómo Pinta logró convencerme, pero el hecho es que a los diez minutos de haber visto su transformación, ya me encontraba sobre su espalda, aferrada a su suave pelaje, mientras ella corría por las calles oscuras de la ciudad.

Podía sentir como el viento acariciaba mi rostro a medida que mi skillü avanzaba más y más rápido.

- Ten cuidado, ¡estoy a punto de soltarme!

- Nunca te dejaría caer.

- Pero por las dudas, anda un poco más lento.

- Jaja, está bien.

Poco a poco, Pinta redujo la velocidad hasta llegar a ser más razonable. Estaba un poco asustada de que alguien nos viera pero al poco tiempo me tranquilicé al ver que no había nadie por las calles en ese momento.

- ¿Cómo es que no nos hemos encontrado con nadie?

- Porque yo no quiero que nadie nos vea.

- Quieres decir… que tu mantienes alejados a quienes andan por aquí.

- Algo así. Las personas que andan por los alrededores, de pronto sienten la necesidad de alejarse. Aún no conozco mucho los detalles de lo que puede causar mi transformación pero tengo la sensación de que deben sentir algo de miedo.

- Sin duda, eso sería comprensible. Si no te conociera y me encontrara contigo en medio de la noche, lo menos que haría sería salir corriendo.

- Muchas gracias, eso me halaga mucho – sonó un pequeño gruñido pero yo sabía que ese sonido sólo correspondía a una risa animal.

Para cuando llegamos a la casa de Lucas, mi corazón latía con fuerza. Las manos me sudaban y sentía un frío que recorría mi espalda. Debió notarse lo que sentía porque Pinta me preguntó si me sentía enferma antes de incitarme a tocar a la puerta.

- Vamos Trinidad, no hicimos este viaje en vano.

- No es necesario que me lo recuerdes – aún me sentía un poco temblorosa después de bajar de la espalda de mi mascota y sentía las piernas un poco acalambradas.

- Creo que si es necesario. De hecho, si no fuera por mi…

- Si, lo sé… no estaría aquí.

Respiré hondo y me di ánimos para lo que venía.

Durante mi vida, nunca me caractericé por ser una persona de las que se arrepienten en público. Siempre mantuve la imagen de una chica fuerte y decidida. Y sin embargo, estaba a punto de convertirme en un ser indefenso y confundido, estaba a punto de buscar a Lucas para que fuera testigo del desastre de persona en que me había convertido en los días en que intenté negar mis sentimientos por él. Estaba a punto de tocar la puerta… Pero alguien tomó esa decisión por mí.

Una chica de ojos violetas y piel pálida se había asomado a la puerta de la casa de los Gilleman y me miraba con cara de alucinación. A penas salió de su ensimismamiento, me dedicó una cálida sonrisa y luego se giró para vociferar hacia el interior.

- ¡Lucas!, baja pronto. Hay alguien que te está esperando.




Ocasión Especial



Hola queridos lectores!

Como pueden ver en el título de este post, estamos frente a una ocasión especial. ¿Cuál será? - se estarán preguntando... Pues, es el momento de dar las Gracias.

Gracias a cada una de las personas que pasaron por aquí mientras se estaba viviendo lo más duro del terremoto.

Gracias a quienes se tomaron el tiempo de leer mis desvaríos en medio de esta tragedia.

Gracias a todos los que ocuparon un espacio en su blog para poner la noticia o las imágenes que dejé a su disposición.

Y gracias también a los anónimos, aquellos que no quisieron ser parte de esto, aquellos que se quedaron en silencio. Me infundieron de rabia y coraje para seguir luchando.

Estos días han sido de emociones muy intensas. De alegría extrema y profunda decepción. Esperé con ansias a que más personas se sumaran a mi campaña.

Cada día revisé mis blogs "amigos" para saber quienes estaban solidarizando... y mi visión del panorama no era buena. Con mucha tristeza me di cuenta que las historias de fantasía y los blogs de lectura son sólo algo superficial y sin sentido.

Aquellos amigos que crees tener, no lo son. Aquellas personas que dicen seguir tu blog y que dejan comentarios como "quiero otro capitulo" o "me encanta aquel personaje" no son más que meros pasajeros...

En un momento creí que había encontrado una comunidad llena de personas agradables, solidarias y cariñosas. Creí que todos estarían ahí cuando los necesitara, pero no fue así.

Sin embargo, mis fuerzas no han menguado. Sigo de pie. No se si con el mismo entusiasmo que antes pero sigo aquí.

No quiero que esto se transforme en un lamento pero si en un llamado de atención. Quienes comenten o pasen por aquí, tengan cuidado... que esto no es una simple página web, no es un sitio de internet común y corriente. Es parte de mí. Consideren eso antes de emitir juicios o hacer alabanzas.

Pero basta de palabras densas y sentimientos intrincados. Ha llegado la hora de agradecer a quienes sí estuvieron a la altura de las circunstancias! Les presento a mis blogs preferidos* que desde el día de hoy tienen un link especial al costado derecho. He querido darles un espacio sólo para ellos en reconocimiento a su gran corazón y solidaridad. Ellos son:



































Chile ayuda a Chile




Qué orgullosa me siento de mi pueblo! El mismo que se sacudió, el mismo que se llevó el mar... cuando la mitad de Chile se cae, la otra mitad se encarga de levantarla!

A pesar de estar en una de las ciudades más afectadas por el terremoto, vi personalmente cómo decenas (y puedo aventurarme a decir cientos) de personas se acercaban al banco a hacer su aporte. Algunos hacían cheques, algunos donaban un billete, otros llegaban con recipientes llenos con monedas. Hasta la persona más humilde llegó a colaborar.

Me emociona lo que podemos hacer, incluso cuando estamos con las manos vacías y el alma herida.

Con esto se podrá construir una buena cantidad de viviendas básicas, si bien no son mansiones ni nada por el estilo y mucho menos algo definitivo, realmente son una ayuda cuando ves que tu casa está en el suelo y de pronto estás en la calle.

Así que ahora tenemos que seguir aportando, aún queda mucho por reunir, clasificar y repartir, otro tanto por re-construir pero tengo fe en que nos vamos a levantar!

¡¡ GRANDE CHILE !!






Como se imaginarán, todo sigue siendo un caos. Un poquitín más organizado, ya hay grupos de ayuda y rescate pero siguen faltando recursos.

Me gustaría ayudar más pero me veo imposibilitada, de sólo pensar que dejaría solos a mis papás... no puedo. Por eso trato de dar un pequeño aporte mediante mi blog. Nunca pensé que lo llegaría a ocupar para algo así. En estos momentos me doy cuenta de lo ínfima que es la literatura en mi vida, y eso que considero que es uno de los ámbitos más importantes en mi vida.

Cuando pasan cosas como éstas, cambian todas tus prioridades. Lo trivial pasa a ser indispensable y lo que creías era grandioso, te das cuenta que no lo es tanto. Las redes y contactos que llegas a hacer en la vida, no son nada si no te apoyan en un momento como este. Es ahora cuando aparecen los verdaderos amigos, sin que los llames, ellos llegan a ti. Una llamada, un mensaje, una visita! en estos momentos todo se maximiza...

Pero en fin, después de este pequeño desahogo, a lo que venía.

No sólo las personas han sufrido con este terremoto, los animales también lo sienten y están asustados y perdisos. Es por eso que aquí va la información directamente desde AnimaNaturalis:


El terremoto de 8,8º Richter que sacudió a Chile el pasado 27 de febrero ha dejado una devastación y destrucción sin precedentes.

De momento, los animalistas en Chile estamos trabajando con la Oficina Nacional de Emergencias (ONEMI) para censar y planificar la ayuda y los rescates que serán necesarios para ayudar a las víctimas animales no humanas del terremoto.

AnimaNaturalis te invita a ayudar a estos animales. Puedes ayudar depositando en las siguientes cuentas:

España: haz tu donación en nuestra cuenta de La Caixa 2100 1309 19 0200096214 incluyendo la palabra "Chile" en el depósito. Haremos llegar el dinero para apoyar las iniciativas de rescate y acogida que se llevan a cabo en las zonas más afectadas.

Argentina: puedes donar en la siguiente cuenta: Caja de Ahorro BANCO NACION N°: 6540158777, sucursal 87, Plaza San Martín. CBU: 01106547 40065401587776. CUIT: 33-71049551-9

Chile: en la siguiente cuenta: Centro Social AnimaNaturalis. Banco Estado, Cuenta Vista # 359 6097 8836. Rut: 65.876.520-5

México: realiza tu donativo a nombre de AnimaNaturalis Internacional, con referencia "Donativo Chile" en la siguiente cuenta: 00157245661 Bancomer, sucursal 3452, México DF

Ayúdanos a difundir este mensaje, para ayudar a los animales más desposeídos en Chile.

En este momento, lo que se necesita es gente que tenga contactos con la Brigada de Delitos Medioambientales de la Policía de Investigaciones (Bidema), el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), entre otras cosas.

Es necesario primero hacer un lobby en esas instituciones, para luego poder ayudar efectivamente. Ahora no se necesita de mucha gente, para no entorpecer las tareas. Es por eso que no se está llamando a voluntarios, y a colaborar con especies y recursos, que es lo necesario en este momento, para financiar todo el trabajo de esas personas (traslado, papeleos, entre otras cosas).

Realicen seguimiento de esta noticia, seguiremos actualizándola a medida que se obtengan novedades y tengamos datos de como donar en otros países.

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¡Muchas gracias!


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